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17 de set. de 2015

Debemos respetar la flexibilidad de la Justicia Restaurativa

Posted: 16 Sep 2015 12:09 AM PDT
Con la entrada de mi blog,  hoy quiero recordar algunos aspectos de la Justicia Restaurativa que creo son importantes y que estamos empezando a olvidar, nuestro gran problema es que muchos han llegado a la Justicia Restaurativa, después de conocer la mediación, esto hace que no encuentren sentido a esta Justicia sino introduciéndola, una y otra vez como excusa para hablar de mediación en el ámbito penal. Así proliferan jornadas- cursos que bajo el nombre de la Justicia Restaurativa, se descubre que el objetivo central no es esta justicia sino la mediación en el ámbito penal. Y si se viera esta mediación penal como una herramienta restaurativa, es decir supeditada a la Justicia Restaurativa sería teóricamente correcto, digo de forma teórica, porque hablan de una mediación penal que siga los principios de la Justicia Restaurativa como si fuera posible otra mediación penal que fuera por otros caminos ajenos a esta Justicia Restaurativa. Otras veces veo charlas que hablan de círculos restaurativos, otra metodología de la Justicia restaurativa y su aplicación práctica para mediadores, lo cual me espanta todavía más como si una práctica restaurativa pudiera estar destinada a ayudar al mediador en su trabajo de mediación, quizá debería empezar a pensarse que el mediador debe dejar de ser mediador y podrá ser facilitador de un circulo restaurativo, entonces esta charla tendría sentido, si la hubieran denominado la figura del facilitador en los círculos o como ser un facilitador restaurativo,  pero no entiendo por qué siempre existe el interés de juntar justicia restaurativa o alguna metodología con la mediación como si tuvieran que ir unidas.
Muchas no, muchisimas veces he tenido que recordar que la mediación penal no es un método alternativo para solucionar conflictos, que es una metodología para hacer realidad la Justicia Restaurativa en toda su extensión. Y por eso debemos evitar ciertas cosas que sobre todo a determinados operadores jurídicos parece que es lo que más les gusta : protocolizar, imponer y establecer plazos rigurosos y ceremoniales. Se olvidan que precisamente la justicia restaurativa surgió como respuesta a una justicia tradicional muy ritualista y alejada de las verdaderas necesidades de los afectados por el delito.

Y por supuesto, que procesos restaurativos como la mediación penal se apartan de conceptos tradicionales que muchos como mediadores tenemos en mente. No es una práctica para hablar exclusivamente, los procesos restaurativos llevan un elemento de Justicia que no debe olvidarse y que es lo que nos va a permitir abordar durante el proceso cómo nos han dañado, cómo enmendarlo y quienes deben participar. Tampoco debemos obcecarnos en imponer prácticas muy rigurosas, la justicia restaurativa es flexible y deberíamos respetar esto. Ciertamente por eso, más que hablar de concepto de esta Justicia me centro en que es un conglomerado de valores y principios:
Lo importante de ofender es que se crean unos daños. La justicia restaurativa debe atender los daños que derivan del delito
Cuando hacemos daño debemos corregirlo , es nuestra obligación. Y la primera obligación que surge a los facilitadores es ayudar a que la persona reconozca que ha hecho daño.
Para realizar toda esta labor es importante la participación de las personas afectadas por el daño que son las que verán como puede enmendarse este daño.

Muchos pensareis ¿pero la Justicia Restaurativa puede aplicarse a otros ámbitos? Por supuesto que aunque surgió en el ámbito penal, ahora se ha convertido en un modo de vida  y puede aplicarse en la actualidad a muchos contextos para sanar, curar y prevenir futuros daños ( en los colegios por ejemplo)

16 de set. de 2015

Justicia Restaurativa: una justicia más justa

Posted: 14 Sep 2015 11:51 PM PDT
“Vivieron felices y comieron perdices”, este final típico de los cuentos de hadas, príncipes y princesas es lo que nos gustaría para nuestra vida real. Y es que solemos pensar que a las personas buenas, no les va a pasar nada malo. Sin embargo, es ley de vida que también sufran los buenos y por eso, cuando conocemos que un delito se ha cometido, nuestro “mundo ideal”, se quiebra aunque no seamos las víctimas directas.
Todos los miembros de la comunidad, como seres humanos que somos, al saber que se ha cometido un delito, perdemos parte de nuestro sentimiento de seguridad, por nuestra mente pasan pensamientos como “si esto le ha ocurrido a esta persona, también me puede pasar a mí”, “¿y si mi vecino o algún conocido es un delincuente y yo no lo sé?”. Esta situación hace que nos replanteemos nuestra concepción del mundo y de las personas que nos rodean, quizá no vivimos en un entorno tan idílico como pensábamos. Además junto a esta pérdida de seguridad, sentimos desconfianza en la gente que nos rodea, y es que ¿cómo confiar en los demás, si alguno de ellos puede ser un delincuente peligroso en potencia?
Estas pérdidas de seguridad y confianza, nos hace a todos, víctimas de los delitos, eso sí, indirectas.Y como víctimas indirectas sufrimos otros daños, el más importante es que se desquebrajan los lazos sociales y nuestro sentimiento de pertenecer a un grupo y una comunidad. El delito daña a unas víctimas directas, viola la norma establecida por el estado e impacta de forma negativa en la sociedad. Afecta a la forma de relacionarse de cada miembro con los demás, genera desconexión entre el grupo y pérdidas emocionales como el sentimiento de vivir en un lugar pacífico y medianamente seguro. Las víctimas directas, como miembros de la comunidad, además de sufrir los daños directos, también se ven afectadas por estas pérdidas emocionales y en la forma de relacionarse.

 De ahí, que cuando un crimen, si es especialmente grave, se comete, la alarma social que se crea es de grandes magnitudes, y en parte es reconfortante porque se ve cómo los ciudadanos tenemos el valor restaurativo de la empatía y nos ponemos en el lugar de la víctima, sin embargo, esto genera, al afectar a la convivencia, malestar y preocupación.

Por eso, cuando el delincuente es capturado y condenado a muchos años en prisión, las víctimas tanto directas como indirectas, sienten un poco de alivio ya que recuperan parte de la seguridad perdida. Si este infractor está en prisión, durante el tiempo de condena,  sabrán que no va a volver a delinquir y que nadie va a sufrir lo que las víctimas han pasado, se evita que la comunidad y sus miembros, como potencial víctima pasen a serlo de forma directa y real.

Y esto es por lo que las víctimas y la sociedad,  en ocasiones claman por el cumplimiento íntegro de las penas y su endurecimiento, y no es porque sean o seamos muy punitivos, sino porque es la única solución que ven a corto plazo para evitar que ese delincuente “peligroso”, vuelva a  dañar a otro ser humano. De esta forma, se fortalecen los lazos sociales que se estaban desquebrajando por el impacto que el crimen ha tenido.

No obstante, las víctimas y la sociedad en general, no están preparadas para lo inevitable y es que más tarde o más temprano, los delincuentes cumplirán su condena, saldarán su deuda con el estado y por eso lo correcto, y legal es que salgan de prisión. Y por supuesto, que esto vuelve a crear alarma social, vuelve a abrir “viejas heridas” y se pierde una vez más el sentimiento de seguridad ¿Por qué? Porque los delincuentes peligrosos abandonan la cárcel porque es lo correcto y sin embargo, el sistema advierte que no están reinsertados. Instituciones penitenciarias está diciendo a las víctimas y la sociedad que todo por lo que lucharon (evitar que el delincuente vuelva a hacer daño) no ha servido sino para dilatar en el tiempo el problema, ya que de nuevo, el infractor está en la calle y sigue siendo un potencial peligro para los miembros de la comunidad. Por eso, con toda la razón  del mundo, las excarcelaciones de presos peligrosos que teóricamente han cumplido con la ley, están generando malestar y sentimiento de injusticia ¿para qué sirve la justicia si solo es capaz de proteger a las víctimas y a la sociedad durante un tiempo? 

Es correcto y legal que salgan de prisión porque se ha cumplido con la estricta legalidad, propia de un Estado social y democrático de derecho pero ¿es justo para los ciudadanos? ¿Es justo que se recalque una y otra vez que su pronóstico de reinserción no es favorable? ¿Es justo que se diga a la población que de nuevo tienen en su entorno una “bomba de relojería”?.

Probablemente estén haciendo lo correcto al avisar del riesgo pero no es justo para con las víctimas y con las potenciales que desde ese momento en adelante y dado que no están rehabilitados, correrán el riesgo de sufrir un delito.

Si el sistema ha fallado porque la reinserción no ha funcionado y no se ha atendido una necesidad de la víctima, de que nadie vuelva a sufrir lo mismo, se debe buscar una forma de solucionar los fallos y para esto la Justicia Restaurativa es una herramienta eficaz. Porque esta forma de ver la Justicia tiene por objetivo la reparación tanto moral como material de las víctimas directas e indirectas, y la reintegración de estas y de los infractores de nuevo en la comunidad (en un intento de fortalecer las relaciones entre los miembros) Esto implica que se van a centrar en la víctima y para ayudar a estas, a satisfacer sus expectativas y necesidades, también en los delincuentes.

Se intentará que asuman su responsabilidad, que vean el impacto que el delito ha tenido, tratará de llevarlos al remordimiento. Para ello, son esenciales las diferentes actividades y terapias así como los posibles encuentros restaurativos, todas estas deberían fomentarse y generalizarse en prisión. Se trata de intentar generar en el delincuente este punto de inflexión para que quiera cambiar y vivir alejado del delito. Deberían ser obligatorias estas actividades de reinserción y no una opción para el preso, algunos pensaran que obligando no se logra nada, y es cierto, sin embargo, por lo menos estarán siendo activos durante su estancia en la cárcel y su participación en estas actividades puede ser considerada como una actividad reparadora de los daños emocionales que causaron. La sociedad y las víctimas verán que al menos, su estancia en prisión, no está siendo más destructiva sino que está enfocada a ser agentes activos y constructivos.

Y si a pesar de todo, algunos infractores se revelan como de difícil reinserción por sus problemas psicológicos, personales y/o sociales, es hora de elaborar otras fórmulas complementarias que permitan continuar intentando esta reinserción, sin suponer, un peligro para la sociedad, o al menos, adoptando medidas que eviten que la comunidad se sienta amenazada.

Es hora de dejar de pensar en blanco o negro, o salen rehabilitados o no, y buscar herramientas intermedias para que los infractores con este riesgo,  peligrosidad y sin estar reinsertados, continúen controlados y tratados para fomentar su recuperación, sino total al menos parcial. Si la sociedad, la tecnología avanza y evoluciona, la justicia debe renovarse al mismo ritmo, siendo respetuosa con los derechos no solo del infractor sino también de las víctimas y de la sociedad. La Justicia Restaurativa y otras herramientas son una inversión, que a corto plazo, se verá que es más justa, humana, barata, eficaz y reinsertadora de las víctimas y delincuentes.

15 de set. de 2015

¿Qué implican los procesos restaurativos?

Posted: 13 Sep 2015 11:50 PM PDT
Los procesos restaurativos implican:

1-    Una asunción de responsabilidad por el infractor

2-    Un hacer frente a los daños para reparar a la víctima

3-   Una implicación directa de la víctima y el infractor y cuando sea necesario la comunidad
Respecto del primero, la asunción de responsabilidad debe ser sincera  y no guiada por el objetivo de conseguir beneficios. Se debe reconocer que se ha cometido un delito y como consecuencia se ha causado un daño a víctimas concretas y a la sociedad. Reconocer que se cometió un delito es esencial y ahondaría un poco más, quizá lo más importante no es que digan: si, cometí un delito porque esto es tanto como decir, si he realizado una acción u omisión castigada por la ley como delito, ya que esto a priori parece desligarse del hecho de que se ha dañado a otro ser humano. Lo esencial es que el delincuente conozca el impacto  de su delito y asuma que causó daños. Por eso el reconocimiento parece vacío, si no se respeta a las víctimas, y si no se reconoce que el daño causado fue como consecuencia de un delito y que no es que simplemente pasará.
Respeto del 2º punto, la reparación del daño debe ser espontánea y voluntaria, si en verdad reconocen el daño, deben reparar o al menos mitigar este sufrimiento, y no solo el material sino también el moral. Y que mejor forma de reparar el daño moral que reconocer a las personas que lo sufrieron como víctimas inocentes, reconocerlas como dignas de respeto y consideración.
Respecto del 3º punto, las víctimas deben participar en el proceso restaurativo y deben ser parte esencial para no sentirse una vez más, olvidadas. Necesitan reparación moral, reconocimiento y sentirse respetadas y para ello deben sentir que los delincuentes son sinceros en sus afirmaciones. ¿Cómo?
Claramente, en delitos muy graves  el hecho de participar en un proceso restaurativo no puede suponer siempre y a priori, la concesión de beneficios jurídicos y penitenciarios.

Asimismo para no conculcar el principio de igualdad debería permitirse estos procesos para toda clase de delitos, siempre que las víctimas lo necesiten y reclamen y si el delincuente reconoce el delito, el daño y quiere repararlo en un acto voluntario que demuestre su sinceridad. Así no habrá víctimas e infractores de primera clase y otros de segunda, y sobre todo de esta forma se podrían evitar que algunos delincuentes, salgan de prisión sin haberse rehabilitado y con la consiguiente alarma social que esto conlleva.

La Justicia Restaurativa no es una solución mágica que toca el “alma” de los delincuentes y los lleva automáticamente por el buen camino, pero sin duda a muchos si, les ofrece este punto de inflexión que les haga querer cambiar y vivir alejados del delito. Los procesos restaurativos enfrentan al delincuente cara a cara con el impacto que su acción ha tenido, les hace ver que su delito daño a otro ser humano y esto hace que muchos infractores recuperen su humanidad olvidada, decidan reparar a la víctima no como una obligación impuesta ni para obtener beneficios jurídicos sino porque es lo justo y lo debido y porque se considera una prestación socialmente constructiva.

14 de set. de 2015

Justiça Restaurativa: CNJ reconhece trabalho de juiz de Mato Grosso do Sul

Mais uma vez, o trabalho da magistratura sul-mato-grossense se destaca no cenário nacional. O juiz Roberto Ferreira Filho, da 1ª Vara Criminal de Campo Grande, foi convidado pelo ministro Ricardo Lewandowski, presidente do Supremo Tribunal Federal e do Conselho Nacional de Justiça (CNJ), para integrar o Grupo de Trabalho que desenvolverá a Justiça Restaurativa no país.
O Grupo de Trabalho foi instituído pela Portaria nº 74/2015 e será composto por juízes e desembargadores de todo o Brasil, além do Secretário-Geral e juízes auxiliares da Presidência do CNJ. A primeira será realizada no dia 17 de setembro, às 14 horas, no plenário do CNJ, em Brasília. 
O juiz explicou que o grupo trabalhará com foco nas questões da infância e ressaltou que quase todos os membros ou são integrantes da Fonajuv ou desenvolvem um trabalho na área dos juizados criminais.
“Minha indicação partiu sobretudo do juiz Leoberto, criador e primeiro presidente do Fonajuv. Eu já atuava em um grupo de trabalho parecido na AMB, mas os compromissos na Vara Criminal não me permitiram continuar. A ideia agora é editar uma resolução do CNJ sobre a Justiça Restaurativa, principalmente porque esse foi um dos primeiros compromissos assumidos pelo ministro Lewandowski. Acredito no empenho dos integrantes do grupo no desenvolvimento de um bom trabalho”. 
Roberto Ferreira Filho trabalhará ao lado de renomados profissionais como Leoberto Brancher (juiz do TJRS), Des. Roberto Portugal Bacellar (TJPR), Egberto de Almeida Penido (juiz do TJSP), Des. Joanice Maria Guimarães de Jesus (TJBA), Carlos Donizete Ferreira da Silva (juiz do TJMG) e Jurema Carolina da Silveira Gomes (juíza do TJPR).
Integram também o grupo Laryssa Angélica Copack Muniz (juíza do TJPR), Marcelo Nalesso Salmaso (juiz do TJSP), Vanessa Aufiero da Rocha (juíza do TJSP), Fabrício Bittencourt da Cruz (Secretário-Geral do CNJ), André Gomma de Azevedo (juiz auxiliar da Presidência do CNJ) e Bruno Ronchetti de Castro (Secretário-Geral Adjunto do CNJ), que presidirá o grupo. 
Em Mato Grosso do Sul, a Justiça Restaurativa tornou-se prática na Capital, na busca do atendimento das necessidades da vítima, ao mesmo tempo em que o agressor é convocado a participar do processo de reparação do dano e a se reintegrar à sociedade.
Importante ressaltar que a prática estimula a busca por soluções extrajudiciais para os conflitos e, em Mato Grosso do Sul, desde 2009, quando Campo Grande sediou o I Encontro da Justiça Restaurativa de Mato Grosso em Sul, a Justiça Restaurativa vem sendo executada.

Autor da notícia: Secretaria de Comunicação - imprensa@tjms.jus.br

Vereadores de Caxias aprovam criação da Semana Municipal da Justiça Restaurativa

Projeto de lei aprovado nesta quinta-feira prevê comemoração na terceira semana de novembro


Vereadores de Caxias aprovam criação da Semana Municipal da Justiça Restaurativa  Emílio Pedroso/Agencia RBS

Os vereadores da Câmara Municipal de Caxias do Sul aprovaram por unanimidade na sessão desta quinta-feira o projeto de lei 109/2015, que institui a Semana Municipal daJustiça Restaurativa. A proposta é de autoria da Comissão Temporária Especial da Pacificação Restaurativa, presidida pelo vereador Gustavo Toigo (PDT). 


Segundo o projeto, o período deverá ser comemorado todo ano na terceira semana de novembro. No mesmo período se discutem assuntos ligados à Justiça Restaurativa no mundo inteiro. Para entrar em vigor, o texto depende da sanção do prefeito Alceu Barbosa Velho (PDT).



A comissão ressaltou os objetivos das práticas restaurativas: restaurar laços, reparar erros e promover a paz. Toigo destacou a principal meta da semana, fazer com que os cidadãos de Caxias do Sul compreendam a paz como iniciativa social, e não apenas como tarefa do Judiciário.



A justiça restaurativa possibilita acordos entre as partes, substituindo as sentenças. Para ser aplicada, as pessoas que auxiliam no intermédio, as facilitadoras, realizam curso para assegurar espaço seguro e adequado na mediação dos conflitos.

“É chegada a hora de inverter o paradigma: mentes que amam e corações que pensam.” Barbara Meyer.

“Se você é neutro em situações de injustiça, você escolhe o lado opressor.” Desmond Tutu.

“Perdoar não é esquecer, isso é Amnésia. Perdoar é se lembrar sem se ferir e sem sofrer. Isso é cura. Por isso é uma decisão, não um sentimento.” Desconhecido.

“Chorar não significa se arrepender, se arrepender é mudar de Atitude.” Desconhecido.

"A educação e o ensino são as mais poderosas armas que podes usar para mudar o mundo ... se podem aprender a odiar, podem ser ensinadas a amar." (N. Mandela).

"As utopias se tornam realidades a partir do momento em que começam a luta por elas." (Maria Lúcia Karam).


“A verdadeira viagem de descobrimento consiste não em procurar novas terras, mas ver com novos olhos”
Marcel Proust


Livros & Informes

  • ACHUTTI, Daniel. Modelos Contemporâneos de Justiça Criminal. Porto Alegre: Livraria do Advogado, 2009.
  • AGUIAR, Carla Zamith Boin. Mediação e Justiça Restaurativa. São Paulo: Quartier Latin, 2009.
  • ALBUQUERQUE, Teresa Lancry de Gouveia de; ROBALO, Souza. Justiça Restaurativa: um caminho para a humanização do direito. Curitiba: Juruá, 2012. 304p.
  • AMSTUTZ, Lorraine Stutzman; MULLET, Judy H. Disciplina restaurativa para escolas: responsabilidade e ambientes de cuidado mútuo. Trad. Tônia Van Acker. São Paulo: Palas Athena, 2012.
  • AZEVEDO, Rodrigo Ghiringhelli de; CARVALHO, Salo de. A Crise do Processo Penal e as Novas Formas de Administração da Justiça Criminal. Porto Alegre: Notadez, 2006.
  • CERVINI, Raul. Os processos de descriminalização. 2. ed. rev. da tradução. São Paulo: Revista dos Tribunais, 2002.
  • FERREIRA, Francisco Amado. Justiça Restaurativa: Natureza. Finalidades e Instrumentos. Coimbra: Coimbra, 2006.
  • GERBER, Daniel; DORNELLES, Marcelo Lemos. Juizados Especiais Criminais Lei n.º 9.099/95: comentários e críticas ao modelo consensual penal. Porto Alegre: Livraria do Advogado, 2006.
  • Justiça Restaurativa. Revista Sub Judice - Justiça e Sociedade, n. 37, Out./Dez. 2006, Editora Almedina.
  • KARAM. Maria Lúcia. Juizados Especiais Criminais: a concretização antecipada do poder de punir. São Paulo: Revista dos Tribunais, 2004.
  • KONZEN, Afonso Armando. Justiça Restaurativa e Ato Infracional: Desvelando Sentidos no Itinerário da Alteridade. Porto Alegre: Livraria do Advogado, 2007.
  • LEITE, André Lamas. A Mediação Penal de Adultos: um novo paradigma de justiça? analise crítica da lei n. 21/2007, de 12 de junho. Coimbra: Editora Coimbra, 2008.
  • MAZZILLI NETO, Ranieri. Os caminhos do Sistema Penal. Rio de Janeiro: Revan, 2007.
  • MOLINA, Antonio García-Pablos de; GOMES, Luiz Fávio. Criminologia. Coord. Rogério Sanches Cunha. 6. ed. rev., atual e ampl. São Paulo: Revista dos Tribunais, 2008.
  • MULLER, Jean Marie. Não-violência na educação. Trad. de Tônia Van Acker. São Paulo: Palas Atenas, 2006.
  • OLIVEIRA, Ana Sofia Schmidt de. A Vítima e o Direito Penal: uma abordagem do movimento vitimológico e de seu impacto no direito penal. São Paulo: Revista dos Tribunais, 1999.
  • PALLAMOLLA, Raffaella da Porciuncula. Justiça restaurativa: da teoria à prática. São Paulo: IBCCRIM, 2009. p. (Monografias, 52).
  • PRANIS, Kay. Processos Circulares. Tradução de Tônia Van Acker. São Paulo: Palas Athena, 2012.
  • RAMIDOFF, Mario Luiz. Sinase - Sistema Nacional de Atendimento Socioeducativo - Comentários À Lei N. 12.594, de 18 de janeiro de 2012. São Paulo: Saraiva, 2012.
  • ROLIM, Marcos. A Síndrome da Rainha Vermelha: Policiamento e segurança pública no século XXI. Rio de Janeiro: Jorge Zahar Editor. 2006.
  • ROSA, Alexandre Morais da. Introdução Crítica ao Ato Infracional - Princípios e Garantias Constitucionais. Rio de Janeiro: Lumen Juris, 2007.
  • SABADELL, Ana Lúcia. Manual de Sociologia Jurídica: Introdução a uma Leitura Externa do Direito. 4. ed. rev., atual. e ampl. São Paulo: Revista dos Tribunais, 2008.
  • SALIBA, Marcelo Gonçalves. Justiça Restaurativa e Paradigma Punitivo. Curitiba: Juruá, 2009.
  • SANTANA, Selma Pereira de. Justiça Restaurativa: A Reparação como Conseqüência Jurídico-Penal Autônoma do Delito. Rio de Janeiro: Lumen Juris, 2010.
  • SANTOS, Juarez Cirino dos. A Criminologia Radical. 2. ed. Curitiba: Lumen Juris/ICPC, 2006.
  • SCURO NETO, Pedro. Sociologia Geral e Jurídica : introdução à lógica jurídica, instituições do Direito, evolução e controle social. 6. ed. São Paulo: Saraiva, 2009.
  • SHECAIRA, Sérgio Salomão; Sá, Alvino Augusto de (orgs.). Criminologia e os Problemas da Atualidade. São Paulo: Atlas, 2008.
  • SICA, Leonardo. Justiça Restaurativa e Mediação Penal - O Novo Modelo de Justiça Criminal e de Gestão do Crime. Rio de Janeiro: Lumen Juris, 2007.
  • SLAKMON, Catherine; MACHADO, Maíra Rocha; BOTTINI, Pierpaolo Cruz (Orgs.). Novas direções na governança da justiça e da segurança. Brasília-DF: Ministério da Justiça, 2006.
  • SLAKMON, Catherine; VITTO, Renato Campos Pinto De; PINTO, Renato Sócrates Gomes (org.). Justiça Restaurativa: Coletânea de artigos. Brasília: Ministério da Justiça e PNUD, 2005.
  • SÁ, Alvino Augusto de. Criminologia Clínica e Psicologia Criminal. prefácio Carlos Vico Manãs. São Paulo: Revista dos Tribunais, 2007.
  • SÁ, Alvino Augusto de; SHECAIRA, Sérgio Salomão (Orgs.). Criminologia e os Problemas da Atualidade. São Paulo: Atlas, 2008.
  • VASCONCELOS, Carlos Eduardo de. Mediação de conflitos e práticas restaurativas. São Paulo: Método, 2008.
  • VEZZULLA, Juan Carlos. A Mediação de Conflitos com Adolescentes Autores de Ato Infracional. Florianópolis: Habitus, 2006.
  • WUNDERLICH, Alexandre; CARVALHO, Salo (org.). Novos Diálogos sobre os Juizados Especiais Criminais. Rio de Janeiro: Lumen Juris, 2005.
  • WUNDERLICH, Alexandre; CARVALHO, Salo de. Dialogos sobre a Justiça Dialogal: Teses e Antiteses do Processo de Informalização. Rio de Janeiro: Lumen Juris, 2002.
  • ZEHR, Howard. Justiça Restaurativa. Tradução de Tônia Van Acker. São Paulo: Palas Athena, 2012.
  • ZEHR, Howard. Trocando as lentes: um novo foco sobre o crime e a justiça. Tradução de Tônia Van Acker. São Paulo: Palas Athena, 2008.